La experiencia de la arquitectura.
Para esta unidad, dividiremos en cinco los que podemos considerar como conceptos básicos de la arquitectura, de la forma que se explica en el siguiente esquema.


Para comenzar, el genius loci, que sería el conjunto de elementos que caracterizan e identifican el lugar. Dentro de este primer punto, podemos resaltar distintas relaciones entre el lugar y el edificio como por ejemplo, la relación de contraste, en que el edificio establece una yuxtaposición o un cambio drástico en comparación a los de su alrededor. Por lo contrario, cuando el edificio se integra de forma extrema con el paisaje de su alrededor estaríamos hablando de una relación de camuflaje.

También puede haber una relación orgánica en la que, aunque el edificio no trata de camuflarse con el entorno, si que establece un guiño o integración con el lugar en que se encuentra. Finalmente, observamos una relación contextual cuando el edificio tiene su significado debido y basado en el lugar en el que se encuentra.
En segundo lugar, encontramos el espacio, es decir el lugar que se crea en el interior del edificio.
Este se puede dividir en tres tipos, espacio clásico, espacio uniforme y espacio contemporáneo.

En primer lugar el espacio clásico es cerrado y compacto con muros que, en el renacimiento se tiende a crear con al menos un eje de simetría y ,en el barroco, con dos.
El espacio uniforme, por otro lado, se caracteriza por espacios mucho más abstractos y que, a diferencia del clásico, no tiene la necesidad de crear un centro ni una simetría si no que es mucho mas fluido .
En tercer lugar, el espacio contemporáneo es una propuesta que provoca una confusión total pues nacen conceptos como el de sección libre en el que todo un edificio es único y continuo y se pierde la horizontalidad. Llegamos al tercer concepto, la función, es decir, el uso del edificio.
A lo largo de la historia ha habido varios tipos de funcionalismo. Por ejemplo, el funcionalismo mecanicista en el que la forma de la obra es consecuencia directa de su funcionalidad. Por otro lado, en el funcionalismo orgánico, la forma tiene un sentido biológico , es decir, la forma es adaptada a la necesidad de las funciones a realizar. También, en el funcionalismo moralista se defiende que la belleza de un edificio es que debe mostrar y hacer visible para que sirve.

En cuanto a la materialidad y la estructura ,dentro de los materiales, un proyecto puede estar hecho a base de materiales naturales, como la madera, o fabricados, como por ejemplo el hormigón armado.
Además, gracias a la tecnología y en el avance de los estilos arquitectónicos, como vimos en las unidades 3 y 4, la estructura ha ido creciendo desde un simple arco, pasando por la bóveda de cañón y llegando a resultados impresionantes como las bóvedas por arista o las bóvedas de crucería. Actualmente, está empezando a utilizarse una nueva arquitectura prefabricada.


En el siguiente punto veremos la forma de la arquitectura, podríamos definir la forma como la figura, la configuración externa de las cosas dentro de ella. Dentro de la forma existen muchas posibilidades y variables para llevarla a cavo. El primer punto a tener en cuenta es el ritmo, es decir, puede llevarse a cabo un juego, una repetición que da ritmo al edificio. Por otro lado, otra técnica que también se puede utilizar dentro de la forma es el eje. Este es un elemento lineal que marca una dirección y distribuye los espacios. Muy relacionado con el eje, tenemos también la simetría, que es una disposición de las partes en la que la mitad o un cuarto de las partes son iguales.
Orto elemento a utilizar y a tener en cuenta podría ser la jerarquía, en la que se le da más importancia con el tamaño o con la forma a los elementos que la necesitan .
A continuación también forma parte de la forma el módulo. Este se utiliza en algunas construcciones de forma en que se repite una misma unidad en distintas escalas.
Por otro lado, tendríamos la malla o retícula que es una composición en base a una grilla de ejes que sirve de guía, esta suele utilizarse para ayudar a entender los planos del proyecto. También es muy importante dentro de la forma el movimiento de las formas, ya que el edificio es capaz de evocar movimiento o firmeza solo con el uso de formas mas curvas o mas rígidas.
Para continuar debe tenerse también en cuenta la unidad que es la relación de las partes con el todo es decir, la manera de mantener todas las partes de un proyecto unidas en uno mismo.

Seguidamente tenemos la centralidad en la que se crea un centro del que se construye alrededor del todas las construcciones deben tener un equilibrio para que los elementos que más llaman la atención compensen con los que menos lo hacen. También debe haber un límite, un borde en el que sea un cambio respecto al resto . Por otro lado debe jugarse con la luz, ya que la luz forma parte del arquitectura en cuanto a que puede cambiar la percepción de ella e incluso la propia forma.
En cuanto a la luz, también debe estudiarse el contraste entre los elementos de alrededor y sus colores, ya que estos son capaces de transmitir sentimientos y acompañar a la obra arquitectónica y a su forma.

Además, la textura de los materiales utilizados también puede y debe acompañar al color y la forma.
Finalmente, debe tenerse en cuenta la proporción y la escala en un proyecto, ya que , por ejemplo, un edificio religioso suele tener una escala mucho más grande pues trata de tener una escala divina y de impresionar.